bosques, lluvia y algunas letras

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Oasis

Llevo esquinas dobladas,

Y sueños sin miradas.

 

Al cielo extendido,

Una nota sin sonido.

 

Un abejón residente,

Rodeando una copa de aguardiente.

 

Un mes descontrolado,

Sin tardes de sol dorado.

 

El susurro de piel a tu oído,

Que deja un beso pálido al olvido.

 

11 de mayo

Diente de león

Muero en el fuerte recuerdo de tu beso,

En el veneno y el rocío.

Ese dulce pelo descubierto,

Vencido por flores nocturnas.

 

El sueño descolorido,

Despoblado de azules.

De tus manos inventando,

Un duende en la arena.

 

Yo que soy a tu voz,

Que soy a tu luz.

Una hoja que vuela,

O que permanece quieta.

 

29 abril

 

Dos

A Damaris

 

Dos palabras perdidas.

Esparcidas al viento.

Y el veneno dulce,

Y el cielo incierto.

 

Dos palabras perdidas,

Que dejaron huellas.

Y mis labios no recuerdan,

Y la mano no escribe.

 

Dos palabras,

Que se van de vacaciones.

Dos minutos, dos horas.

Y el hueso sintiendo tiempo.

 

Dos días,

Besando la arena al mar,

Y no logré dos palabras,

Ni dos silencios del aire.

 

Dos tardes esperando,

Y una luna amenazando.

Dos palabras,

Que perdidas por el camino se encuentran.

Ya no sé si son dos,

Porque al decir se multiplican,

Porque a vos no te puedo decir que solo te quiero.

 

En la sal que lleva la brisa,

Y las música que besa tu cabello.

Veo una ligera llovizna,

Bailando en la sombrilla roja.

 

22 abril

 

Grillos

La luz rompiendo vidrios, impactaba un círculo amarillo en el suelo, descubriendo los planetas y las casas de las hormigas. La ventana, contacto del mundo, pared invisible del viento, era la espectadora del juego. Asomarse a ella sacaría de una duda al curioso, resolvería el misterio y revelaría los secretos que atrapan las paredes.

 

Llevaba una hoja de papel doblada a la mitad, sin sobre. Cuando atravesó una cerca blanca, se disponía a deslizar la hoja por la ventana de la casa de María. El jardín rebozaba de grillos ebrios, que gritaban sin cesar, el suelo sereno, no discutía por los pasos del hombre, y la luz era suficiente para continuar su ideal. ¿Por qué nos cuesta caminar si tenemos pies? Otros requieren sólo un deseo para recorrer la tierra.

 

Algunas hojas caían lentamente en el césped y su pie derecho las alejaba. Ariel miró entre las ramas elevadas que le cubrían, algunas estrellas, dos grandes nubes grises aniquilando cielo, voces y sueños.

Yo no sé si sos semilla que se lleva el aire, o roca que desgasta el viento, sólo sé que te sigo.

La sequedad en sus manos, los grillos fundidos en rugidos, la oscuridad imponiendo la dureza que le han creado los hombres no detienen el poder más grande: un deseo.

Vivo escondido entre los matorrales, los rosales y las amapolas. Como encerrado en tus piernas, casi buscando tus caderas. Dibujado en las paredes, dormido en tu cabellera. Saltando muros, inventando más escaleras para sueños. Fui una multitud, que se redujo en breve, a un verso inesperado, nacido del viento, y expulsado del silencio.

 

Ariel por la ventana entreabierta, dejó ir su hoja, la observó caer, y se marchó. Se marchó en la melodía de los dioses, que viven en la tierra.

 

20 marzo, 8:31pm

 

 

 

 

El sol que buscaba a Renato

El tiempo es hoy, compañero de una muerte lenta. Renato tenía un fuerte dolor de cabeza, como si un disparo le hubiese roto el cráneo, y por el camino dejaba un hilo de sangre. El sol de ese día, alcanzaba cualquier rincón y quemaba las patitas de las hormigas.

Estaba malhumorado, con deseos de dormir o arrancarse la cabeza para disminuir el dolor. Sus ojos llorosos desprendían más ramificaciones rojas de las que había normalmente.

 

-¡Renato!-casi gritó doña Celia, la encargada de la pulpería.

Pero Renato no respondió, únicamente intentaba correr sin detenerse. En algunos momentos, su carrera era con movimientos irregulares en sus pies y rodillas, por lapsos sentía que iba a vomitar pero no se permitía parar. La calle parecía añadir más recorrido a su débil cuerpo y de pronto empezaba a nacerle en su mente y reproducir en los ojos algunas imágenes del pasado.

Creía que estaba soñando con Mariana. –Tan linda, como las flores blancas del jardín, -pensó. Su delicado paso, casi sin tocar el césped, como en un cuento…

Sus piernas actuaban más por el deseo que la fuerza, atravesó con dificultad unas ramas en un terreno irregular, y cayó a la sombra de un árbol dormido, que dejaba caer sus rezos de fertilidad al suelo.

Los dedos de sus pies, yace una hora enterrados en la tierra, servían de escalera para un grupo de hormigas; de esas que se quemaban las patitas, con el sol, ya desvaneciendo en la montaña.

 

8 marzo, 11:36am

 

 

Cuento de un dragón

De polvo dorado,

Un dragón vuela por mi cabeza.

Se pierde en el mar de mi mano,

Y renace del suelo.

Su baile detallado,

Atrayendo melodías,

Cantando a mis oídos.

Podría pensar,

Que el dragón verde aparece en mis soledades,

Y vive en remolinos alrededor de mi pie.

 

Tendría dos días sin verlo,

Sin que sus huellas de sal caigan en el océano.

 

2 de marzo, 7:44am

Burbujas

Por el cielo que intento,

Y no puedo.

El aire refinado que nace,

Y no siento.

Por la mentira,

Que vestida de verdad creo.

 

Y por las burbujas de la cortina,

Quedando atrapadas como en fotografías.

 

En rojo silencio,

Deslizando por paredes,

De sueños y atardeceres.

 

29 Febrero, 7:33pm

 

La sombrilla

Al abrirse celosa del viento,

No puede extenderse como las raíces,

La sombrilla multicolor,

Que mis ojos contienen.

 

Girando siempre,

Como los carruseles.

Rechazando del cielo,

Lluvias y soles.

 

Y salía en abril,

Un dulce humo por su techo.

Cuando el vaho delirante,

Se retiraba de tus hombros.

 

18 febrero, 8:09pm

 

Direcciones

De las formas,

El placer de tu hielo.

Con miles de lunas en la pared,

Y mi equipaje de sueños.

 

Vos que sos aire.

Vos que sos arena.

 

De las formas,

Yo besé en tu cintura.

Hoy nacía un cielo mixto,

Encogido en tus manos.

 

Vos, que te vas con el aire…

 

 

14 febrero, 7:00pm

De la hoja y el árbol

De la hoja y el árbol,

Canto a tus extensiones.

¿Debería creer que el tronco me ayudaría?

¿Podría soplar para que la melodía se eleve?

 

De la hoja y el árbol,

Te escribo mariposa.

Cuando paseas en las flores,

Y volteas en silencio.

 

Te vas y vuelves,

En la inquietud del cedro.

De la hoja y el árbol,

Preguntan mis pies.

 

26 Enero, 9:28pm